Aplicarán inteligencia artificial para optimizar uso de transporte en Chile

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Científicos/as del Centro Nacional de Inteligencia Artificial, un centro basal ANID que cuenta con la participación de investigadores/as de distintas universidades del país, , se encuentran examinando el funcionamiento del sistema de transportes que existe en Chile, con el objeto de mejorar su desempeño a través de procesos desarrollados por computadores. Así lo informó Francesca Lucchini, ingeniera en Ciencias de la Computación y magíster en Ciencias de la Ingeniería, a cargo del proyecto que responde a la solicitud en este sentido de la Subsecretaría de Transportes del ministerio del mismo ramo.

La profesional, quien dentro de Cenia forma parte del equipo de desarrollo tecnológico,indicó que la principal tarea consiste en diseñar instrumentos de inteligencia artificial que permitan optimizar una gran cantidad de funciones que hoy se realizan de manera dispersa y con intensiva utilización de recursos. Muchas de ellas ejecutadas de forma manual. Refiriéndose a este aspecto del quehacer de la Subsecretaría, la profesional subrayó que ello les lleva a un exceso de datos que podría evitarse con la incorporación de procesos realizados con algoritmos. 

Con esto, destacó la ingeniera, podrían superar la situación que experimentan en la actualidad: “Tienen tanta información, en todo momento, que se les hace muy difícil recabarla toda y saber bien dónde aplicar sus mayores esfuerzos”.

Dentro de la masa de datos aludidos, mencionó, entre otros, los que proporcionan las cámaras instaladas en la vía pública, los sensores de tránsito y los semáforos. Francesca Lucchini indicó que se encuentran analizando el conjunto de los factores para diseñar inteligencia artificial destinada a mejorar el funcionamiento del sistema en general.

Aprender de la experiencia

En la tarea aplicarán la experiencia adquirida en experimentos anteriores,conscientes de la importancia de la correcta programación de los instrumentos para que produzcan la respuesta adecuada.

Puso de ejemplo un caso ocurrido en la empresa tecnológica Amazon, quienes en el 2015 desarrollaron un algoritmo para automatizar el proceso de contratación laboral, entregando una calificación a cada postulante y seleccionando a los mejores. Esta IA había sido entrenada observando patrones en los currículums enviados a la empresa durante un periodo de 10 años, no obstante, la mayoría correspondían a hombres, dado el dominio masculino en la industria. El equipo encargado de su creación notó que el algoritmo dejaba fuera a todas las mujeres postulantes, ya que “aprendió” que los candidatos masculinos eran preferibles. Este ejemplo de discriminación y sesgo de género muestra algunas limitaciones que podría tener la IA si no se revisan bien todas las variables durante su entrenamiento y se detectan los errores a tiempo.

Para notar y corregir a tiempo estos errores se deben emplear recursos destinados específicamente a ello. La ingeniera puntualizó: “Si uno no sabe por qué el algoritmo detecta ciertas cosas, puede estar tomando decisiones equivocadas. Hay varias formas de manejar eso. Cuando se trabaja con detección de imágenes, como es el caso de nuestro proyecto, se puede introducir un mecanismo que permita detectar a qué sector de la imagen el algoritmo le presta mayor atención. Esto permite evaluar si efectivamente se está fijando en las variables que se pretenden controlar.” 

Respecto al ejemplo de Amazon, Lucchini explica que para manejar los errores en texto “se pueden usar mecanismos de atención que destacan las palabras de acuerdo a lo relevantes que fueron para la respuesta.”

Al servicio de las personas y no al revés

Otro ámbito del transporte en que los/as científicos/as  de Cenia han estado trabajando es con camiones de gran tonelaje. Con imágenes captadas por cámaras termográficas pudieron detectar si los vehículos presentaban alguna anomalía que pudiera afectar su funcionamiento, así como identificar el lugar donde se presentaba el problema.

Hacia el futuro, la desarrolladora espera que la inteligencia artificial sea un recurso que facilite y mejore la vida de las personas, y no al revés. Anhela que pueda aplicarse “en tareas que suelen ser repetitivas y extensas, y estas nuevas tecnologías ayudan asistiendo a las personas, ahorrando tiempo y, por lo tanto, dejando más espacio para otras actividades.”

Está lejos de aspirar a un mundo copado por las máquinas y sostiene que la inteligencia artificial debe desarrollarse tomando en cuenta los costos que suponga para las personas: “Los científicos tenemos que ser cuidadosos y responsables con los efectos de la tecnología que estamos produciendo”. 

 

Por:  Gonzalo Rojas Donoso. Agencia Inés Llambías Comunicaciones

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